sábado, 16 de octubre de 2010

Retazos II

Pepe siempre había sido un buen marido. Está bien, puede que de vez en cuando se tomase alguna copa de más, pero había sido un hombre trabajador, y siempre la había respetado. Ella tampoco se había quedado parada, durante 20 años trabajó de cocinera, para poder dar a sus hijos la oportunidad que ellos no habían tenido. La cosa no había salido mal del todo, los 3 se habían casado y tenían un buen trabajo. Cuando por fin pudieron tener algo de tiempo para ellos, se dedicaron a ahorrar y a construirse una casa en el pueblo. Y entonces, cuando parecía que todo estaba resuelto, apareció la enfermedad. Parecía una neumonía. Ingresaron a Pepe en el hospital, pero no mejoró. Pocos meses después, había perdido la vista, y apenas conseguía escuchar algo. Después empezó a perder movilidad. Todas las noches se quedaba con él, sujetándole la mano mientras dormía, y lo único que podía pensar era “ por favor Señor, llévatelo ya”

No hay comentarios:

Publicar un comentario